domingo, 21 de julio de 2013

Dicen que borges una vez dijo que lo unico que si hay algo que no existe es el olvido, y yo respondí, pero si yo me olvido de todo!! ... y quedé pensando que es mentira; porque lo que olvido es lo que nunca incorporé..

Olvido las compras, los nombres (de las reuniones sociales, de los que en realidad no me importan, de los que no conozco, de los que no me representan nada), el contenido de los libros que no me conmovieron, los comentarios a los que en realidad no presté atención ( y muchas veces hago mal en eso, y lo lamento) y las fechas de cumpleaños... porque son numeros,, porque creo en el face y los amigos que lo recuerdan :-)

Pero... hay muchas mas cosas que no olvido.. los olores de la casa de mi abuela.. y a mi abuela.
Las risas con mis amigos, y a mis amigos, a los de hoy, los de ayer y los de siempre (y los que ya no están.. los sigo viendo como si estuviesen todavía ahi, con esa cerveza en mano tirando un chiste)
No olvido los besos, los aromas y los sabores de mis amores, todos distintos, todos unicos, todos grabados
No olvido las palabras que me marcaron, los libros que me enseñaron, los nombres que me representaron algo,
No olvido las caras y las expresiones
No olvido los sabores
No olvido a mi familia, donde esté, donde vaya, ahi están como siempre, incluso le voy sumando arrugas

Y entonces.. creo que borges tenía razón.. el olvido no existe, y yo agregaría.. para lo que nos va marcando la vida..

2 comentarios:

  1. Everness


    Sólo una cosa no hay. Es el olvido.
    Dios que salva el metal, salva la escoria
    y cifra en su profética memoria
    las lunas que serán y las que han sido.
    Ya todo está. Los miles de reflejos
    que entre los dos crepúsculos del día
    tu rostro fue dejando en los espejos
    y los que irá dejando todavía
    Y todo es una parte del diverso
    cristal de esa memoria, el universo;
    no tienen fin sus arduos corredores
    y las puertas se cierran a tu paso;
    sólo del otro lado del ocaso
    verás los Arquetipos y Esplendores.

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  2. Lo dice también en este poema, que es el que te dije que me gustaba (creo que con el de Spinoza y el del ajedrez, los únicos 3 que me gustan de él):

    Ewigkeit

    Torne en mi boca el verso castellano
    a decir lo que siempre está diciendo
    desde el latín de Séneca: el horrendo
    dictamen de lo que todo es el gusano.


    Torne a cantar la pálida ceniza,
    los fastos de la muerte y la victoria
    de esa reina retórica que pisa
    los estandartes de la vanagloria.


    No así. Lo que mi barro ha bendecido
    no lo voy a negar como un cobarde.
    Sé que una cosa no hay. Es el olvido;


    sé que la eternidad perdura y arde
    lo mucho y lo preciso que he perdido:
    esa fragua, esa luna y esa tarde.

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